viernes, 20 de enero de 2017

El IBEX en manos extranjeras

La semana pasada salió la noticia de que, por vez primera, más del 50% del capital de las empresas del IBEX 35 estaba en manos extranjeras. Este tema tiene relevancia y sabéis que me gusta dedicar un tiempo a seguir documentándome y a la reflexión personal antes de tratarlo en el blog. Pero me parece un dato lo suficientemente importante como para no pasarlo por alto. Y veremos que tiene consecuencias para nuestra operativa.

Pensar que los capitales se mueven únicamente en el mundo buscando la sóla rentabilidad, sin más factores a tener en cuenta, es un poco ingenuo. Está claro que la rentabilidad es un punto importante, pero también lo es el riesgo. Y este está muy asociado a la "marca país". Y en esta percepción influye la situación económica, política, social, institucional, etc. Y también entran en juego, a veces, sentimientos que podríamos llamar "patrióticos" por definirlos de alguna forma. Estos últimos están jugando y jugarán un papel en el BREXIT del Reino Unido. Aunque con limitaciones. Uno está dispuesto a tolerar una menor rentabilidad y un mayor riesgo por invertir en su país hasta cierto punto, está claro.

Pues bien, el que el IBEX 35 esté mayoritariamente en manos extranjeras supone, desde mi punto de vista, un mayor riesgo de volatilidad para la bolsa española. Ese plus "patriótico", o "nativo" o como lo queramos llamar que hace que un inversor esté dispuesto a aguantar "carros y carretas" desaparece totalmente en los fondos foráneos que lo único que quieren es rentabilidad al menor riesgo posible.

Por tanto, si nuestra cartera está muy cargada de empresas del IBEX, cosa que no me parece mal e incluso puede ser algo natural para los que vivimos dentro de la piel de toro, necesitamos de elementos estabilizadores para evitar o disminuir esa volatilidad. Volatilidad, está claro, que no es mala de por sí y que para los que vamos a largo tiene también ventajas porque nos permite comprar más barato. Pero puede tener importantes efectos en la economía esa volatilidad en la entrada y salida de capitales, haciendo a las empresas muy dependientes de los mismos. Y al país en general también. 

La única manera de "defendernos" en este caso es, paradójicamente, no invertir más en el IBEX, sino invertir fuera, en lugares y naciones que estén descicladas respecto a España. E invertir fuera lleva trabajo y cuesta esfuerzo. Pero merece la pena.

En fin, hoy es la toma de de posesión de Trump. Veremos qué nos depara con su discurso y sus primeras acciones, aunque habrá que esperar por lo menos 100 días para ver por donde van los tiros. Y, en cualquier caso, los efectos económicos de algunas de sus probables decisiones tardará años en notarse, quizá cuando él ya no esté en el poder. Es lo que tienen los populismos...

Un abrazo

Julio



jueves, 12 de enero de 2017

Los populismos de derechas darán oportunidades de compra

Hola. Lo primero, Feliz Año Nuevo a todos. Creo que durante 2017 no os libraréis fácilmente de mí, aunque quizá sí veáis un menor ritmo de mis entradas. Lo importante es que nos veamos y charlemos de vez en cuando...

Comienzo con la entrada. En economía parece que todo da igual, que no importa tener más o menos déficit, que no importa estar dentro o fuera de una zona de libre comercio, una regulación bancaria seria, seguridad jurídica o una clase media solvente. Para los populismos parece que todo es lo mismo. Y en un primer momento las circunstancias les dan la razón, ya que la economía se mueve muy lentamente y muchos efectos se notan por causas sobrevenidas muchos años antes. 

Hoy me gustaría reflexionar sobre los populismos de derechas más importantes que tenemos ahora en el hemisferio occidental, que son los republicanos norteamericanos con el "efecto Trump" y los tories británicos con su "brexit significa brexit". Ambos los lideran partidos de derechas, conservadores y cristianodemócratas. Y al que le extrañe que exista un populismo de derechas, es que todavía tiene que documentarse un poco más en esto de la política.

Y estos dos (nuevos, pero antiguos) populismos van a crear distorsiones en el mercado que ocasionarán, antes o después, ocasiones de compra de empresas en bolsa.

Veamos más despacio cada uno de estos casos:

1. En el caso norteamericano, el futuro presidente Donald Trump ya ha dejado claro que la época de la movilidad de bienes y de personas (inmigración legal e ilegal) en el hemisferio norte americano se ha acabado. Lo primero quiere dificultarlo con un proteccionismo a ultranza que incluye las tasas a la importación o, por lo menos, la amenaza de esas tasas. Es quizá más efectiva la simple amenaza, ya que el imponerlas lleva a romper formalmente la zona de librecomercio NAFTA, con todo lo que ello significa. Respecto a la movilidad de personas, la quiere impedir completamente, al menos la emigración ilegal, mediante la construcción de un muro físico. 

Ambas barreras tendrán consecuencias en el sector manufacturero USA, que tiene, como en todas las economías desarrolladas, un crítico problema de costes. El no poder reducir estos costes, bien sea deslocalizando fábricas o importando mano de obra barata llevará a aumentar su ineficiencia general y dificultará sus exportaciones. Por tanto, habrá ocasiones de compra futuras en este sector. Es mejor esperar unos años a que afloren y, en ese momento, buscar un buen momento para comprar.

También la subida del dolar dificultará las exportaciones, en este caso de todos los sectores. No sé si alguno de vosotros se acuerda de la era REAGAN: frente a un auge económico inicial, llegó un lento declive que desembocó en una crisis económica que se solventó con devaluaciones y mejora de la eficiencia tecnológica. Fue el resurgir en la era CLINTON.

2. En el caso británico, la pérdida de acceso al mercado único va a hacer que los efectos sobre la economía sean mucho más patentes en poco tiempo. Mucho más tiempo llevará el que aflore la pérdida de talento por la deslocalización de empresas no manufactureras o por los previstos obstáculos a la inmigración de trabajadores cualificados. Noticias como que se pondrá una tasa a las empresas que contraten a no británicos no hace más que confirmarme en la sospecha de que la radicalización en sus posturas va a llevarles, más pronto que tarde, a un declive económico y a la depresión. 

En este caso, las oportunidades de compra serán generales, amparadas por una libra devaluada y unas empresas con actividad económica en contracción. Sólo hay que ser paciente y esperar...

Bueno, esta es mi opinión, un poco descarnada. La dejo para el debate.

Un abrazo

Julio


miércoles, 21 de diciembre de 2016

Feliz Navidad y Próspero Año 2017

Desde el blog os deseo unas felices Fiestas a todos, entrañables y en familia. 
A los que las pasaréis en países lejanos, vayan con vosotros mis mejores deseos.
Continuaremos en 2017. Nos volveremos a ver en un pis-pas
GRACIAS A TODOS
Julio

jueves, 15 de diciembre de 2016

Objetivos de ahorro y de inversión 2017

Hola. Hoy quería hablaros de que sería interesante irse poniendo unos objetivos de ahorro y de inversión para el nuevo año que comienza. Se van acercando las Navidades y con ellas el Año Nuevo. No sé si todavía es pronto para hacer balance de 2016 (yo lo suelo hacer varios meses después con la declaración de la renta), pero sí es momento de ponerse unos objetivos para 2017.

Lo primero que habréis notado, en el título, es que diferencio completamente ahorro de inversión. Ya hemos visto en otras entradas que no es lo mismo aunque mucha gente lo confunde. Se creen que ahorrando invierten y están muy equivocados. También lo están aquellos de nuestra Comunidad que al invertir, ahorran, gran error del que ya hablamos en la pasada entrada.

Hoy me gustaría lanzar a la palestra qué aspectos deberíamos tener en cuenta para ponernos, en primer lugar, un objetivo de AHORRO. Partiríamos de la siguiente información:

- Ingresos netos ordinarios anuales
- Gastos ordinarios anuales
- Estado del fondo de contingencia (FOC)

A partir de aquí, somos capaces de hacer una primera estimación del dinero que nos queda para ahorrar, para invertir, y para reponer el fondo de contingencia. Este fondo no tiene nada que ver con la liquidez que vamos acumulando para futuras compras de acciones. El FOC tiene que estar dimensionado para cubrir los gastos anuales inesperados que se puedan producir en nuestra vida (por ejemplo, rotura del alternador de nuestro coche si ya tiene más de 10 años, rotura de la lavadora o frigorífico si tiene más de 8, enfermedad de una semana con descuento de sueldo mía o de mi conyuge, etc. Según la situación y necesidades de cada uno). Una vez dimensionado correctamente el FOC hay que reservar un dinero para recargarlo y que alcance ese nivel. Este punto es complejo, es una tarea muy personal y es tan malo pasarse como quedarse corto. No quiero comentar aquí el instrumento financiero donde deberemos tener el FOC, ya lo hice en una entrada anterior:
http://futuroybolsa.blogspot.com.es/2016/04/los-cuatro-fondos.html

Después tendremos como resultante el dinero que podemos ahorrar. De aquí deduciremos cuánto reservaremos anualmente para gastos previstos: entrada para una vivienda, reforma de nuestra casa, sustitución del coche, estudios de los hijos en otra ciudad, viaje de placer por aniversario, etc, etc, etc. A lo mejor el gasto lo quiero hacer en 2020, pero voy ahorrando todos los años para ese momento. El ahorro NO PUEDE ESTAR EN BOLSA. Bajo ningún concepto.

Y una vez descontado el ahorro, nos quedará el dinero disponible para INVERSIÓN. Y, según vayamos agrupándolo y "paquetizándolo" en cantidades de 1000, 1500, 2000, 3000 Eur lo iremos invirtiendo por oleadas. Con tranquilidad, sin que nos queme el dinero en el banco. Sólo compraremos cuando estemos a gusto con la empresa y el precio de compra. Nunca por impulsos.

Bueno, pues ahora, de la teoría a la práctica. Paso a poner tres ejemplos de mi invención (cantidades en euros):

1.Persona sola
-Ingresos netos 25.000
-Gastos ordinarios: 15.000
-FOC a 31-12-2016: 3.500
-Nivel objetivo del FOC: 5.000
-Ahorro 2017: 5.000
-Inversión 2017: 3.500

2. Pareja con hijos jóvenes
-Ingresos netos: 50.000
-Gastos ordinarios: 30.000
-FOC a 31-12-2016: 5.000
-Nivel objetivo del FOC: 10.000
-Ahorro 2017: 7.500
-Inversión 2017: 7.500

3. Pareja con hijos mayores
-Ingresos netos: 70.000
-Gastos ordinarios: 40.000
-FOC a 31-12-2016: 7.500
-Nivel objetivo del FOC: 15.000
-Ahorro 2017:10.000
-Inversión 2017: 12.500

Bueno, he puesto tres ejemplos que no cubren todos los casos, y con sueldos, en general, tirando a generosos para lo que hay hoy día. Y hay muchas cosas discutibles, como es el nivel objetivo del FOC. Ahí entra la casuística personal, nuestro carácter, y mil condicionantes que cada uno pueda tener.

La cosa es que nos pongamos unos objetivos, que sepamos diferenciar y clarificar los conceptos y que disfrutemos de la vida. Estos son presupuestos, lineas de acción, no partidas inflexibles. Ningún presupuesto que se precie es inflexible...

Bueno, sigamos hablando y discutiéndolo...

Un abrazo

Julio 



viernes, 9 de diciembre de 2016

Cambio continuo de estrategia: me levanto B&H, en el almuerzo ya soy Value, meriendo con el Trading, en la cena invierto en Derivados y al acostarme monto una SICAV (Parte II)

La segunda parte de esta entrada me gustaría dedicarla a intentar profundizar un poco en lo que significa verdaderamente el LARGO PLAZO en la inversión en bolsa. Suele ser un concepto muy manido, muy utilizado y pocas veces comprendido a fondo. Nos podemos llegar a creer que significa una cosa que luego es diferente, con importantes matices, de lo que quiere decir tal o cual analista, blogger o comentarista económico.

A diferencia de otras veces, voy a intentar describirlo desde un punto de vista negativo, esto es, decir qué no es el largo plazo, desde un punto de vista bursátil, para que nos hagamos una idea de lo que sí es:

- El largo plazo no es un periodo de tiempo concreto. No son 5, 10, 15, 20, 25, 30 o más años.
- El largo plazo no es lo opuesto al corto plazo.
- El largo plazo no está en relación con nuestras sensaciones o con nuestras ilusiones.
- El largo plazo no es el mismo para dos valores distintos
- El largo plazo no es en el único periodo en el que es rentable una inversión.
- El largo plazo no tiene nada que ver con el ahorro
- El largo plazo no tiene como objetivo principal preservar el capital
- El largo plazo no requiere de unos conocimientos avanzados en bolsa
- El largo plazo no supone olvidarse de la inversión
- El largo plazo no nos hace ricos, a pesar del interés compuesto.
- El largo plazo no es inmune a una catástrofe económica de país

Bueno, pues ahora pasaré a comentar y argumentar estas afirmaciones. Lo primero, decir que están referidas, unicamente, a inversión en bolsa.

Cuando digo que no abarca un periodo de tiempo concreto, lo que quiero señalar es que es un concepto ambiguo. Tiene varias acepciones. Se puede aplicar a 10 o 30 años indistintamente. Pero sí es común, a todas las acepciones, que debe pasar, por lo menos, UN CICLO INVERSOR COMPLETO. Es la famosa curva del ciclo de los pollos, de la que hemos hablado en otras entradas.

Además, no es un concepto opuesto al corto plazo ya que aparece otro concepto aún más ambiguo como el MEDIO PLAZO. Podría darse la paradoja de que en un ciclo inversor de 12 años, corto plazo sean 11 años y largo plazo sean 12, con el ciclo completo.

Una inversión no está en el largo plazo porque nos hayamos olvidado de ella o ya no esté en primera fila de nuestras empresas favoritas. Podríamos pensar que como ya no la tengo en mente ha roto la frontera del largo plazo y ya la puedo vender en cualquier momento. No es así. Largo plazo, con frecuencia, son muuuuuchos años para una empresa concreta. Pueden ser 20 o más. En cambio para otra pueden ser 5. Depende.

También debemos ser conscientes de que hay gente que gana dinero con el corto plazo, esto es, vendiendo antes de que se cierre el ciclo para una empresa. Quizá los "paquetes" como nosotros no lo conseguimos, pero sí hay mucha gente que vive de ello. No tanto como parece, pero hay gente. No menospreciemos otras formas de hacer rentable una inversión.

Hay gente que ahorra para una casa, un coche, etc y piensa: "como aun me faltan varios años, voy a meterlo en bolsa a largo plazo y seguro que cuando lo retire le sacaré un buen dinerillo". Error. Uno de los principios de la inversión a largo plazo es que NUNCA sabremos por anticipado cuando se va a cerrar el ciclo y cuando podremos retirar el dinero con jugosas plusvalías. 

El largo plazo está para ganar dinero, mucho dinero. Para preservar el capital existen otras estrategias mejores que la inversión directa en acciones. Y menos complejas.

El largo plazo no requiere saber análisis técnico avanzado, pero sí tener unos mínimos conocimientos de análisis fundamental, para no confundir la velocidad con el tocino, esto es, las buenas con las malas empresas. Y esa formación está al alcance de todos a través de Internet. Pero sí requiere vigilar "nuestros cachorros", como los llama Pobre Pecador. Para rotar cartera, por si hay que hacerlo.

Y por último, no nos libra de una catástrofe de país, como le ha pasado a Grecia por los años de corrupción, despilfarro y populismo (por ese orden). O a Venezuela por el ascenso al poder de modelos económicos socialistas-populistas. O de una guerra civil. O de un cambio de moneda-hiperinflación, como pasó en Argentina. En fín, paro que se me pone mal cuerpo...

Espero haberos ayudado para que os hagáis una imagen personal de lo que significa el largo plazo. Como podéis ver es un tema complejo, del que todos hablamos y del que no es fácil concretar exactamente.

Mi inversión es B&H con compras "a contrarian". Y sin ventas, a menos de posible quiebra de la empresa o que se revalorice un 75% o 100%. A largo plazo. ¿Y la tuya?

Feliz finde

Un abrazo

Julio


jueves, 1 de diciembre de 2016

Cambio continuo de estrategia: me levanto B&H, en el almuerzo ya soy Value, meriendo con el Trading, en la cena invierto en Derivados y al acostarme monto una SICAV (Parte I)

Hola. Una de las pocas ventajas de tener un blog es poder poner, muy de vez en cuando, títulos de post "políticamente incorrectos", como es hoy el caso. El tema es que en esta entrada quería reflexionar sobre un hecho que puede sucerder y que de hecho les sucede a algunos inversores con el paso del tiempo, una vez superada una primera etapa de juventud en bolsa: el cambio continuo de estrategia.

Evidentemente el título es una exageración, pero que puede reflejar una evolución en nuestro sentimiento inversor. Evolución que creo que no es negativa de por sí y que puede ser hasta conveniente, como un salto de madurez. Pero ojo, sentimiento inversor no es lo mismo que la cartera, son dos cosas diferentes.

Y ahora viene mi reflexión (y recalco que es una opinión para el debate), una cosa es comprar una determinada empresa para una cartera B&H, esto es, para toda la vida o el larguííííísimo plazo, donde busco un YOC vía dividendos, y luego cambiar de estrategia para esa empresa a Value. Y no digamos si terminamos vendiéndola precipitadamente para meter ese dinero en un fondo o en otro instrumento de inversión (por ejemplo una SICAV). Ese cambio continuo de estrategia puede ser altamente perjudicial para nuestra inversión. Y para no andarme por las ramas, enuncio los motivos:

1. Las empresas Value no son las mismas que las B&H. Puede coincidir alguna, pero no son las mismas.

2. El cambio de estrategia nos puede hacer comprar o vender alguna empresa antes de tiempo, lo que puede influir en el YOC actual de la inversión y en el futuro.

3. Las ventas precipitadas de empresas de la cartera pueden hacer que terminemos perdiéndonos "la subida fuerte" de un valor en bolsa, subida que no se da con tanta frecuencia y que puede ser de una vez cada 10 o 15 años.

4. El cambio continuo de estrategia puede hacer que se embarulle la cartera, que las cosas dejen de estar claras y que aparezca la ansiedad o el desasosiego, verdaderas "armas de destrucción masiva" de nuestra operativa en bolsa.

5. Podemos caer en cierta hiperactividad bursátil, con el desgaste psíquico que supone. Y no digamos con la aparición de costes económicos y gastos de fricción.

6. Pareja a esa hiperactividad, también se puede caer en la desidia y depresión bursátil, pasando a no interesarnos por empresas nuevas en la cartera y a desaprovechar ocasiones únicas de compra.

Quiero dejar claro que cambio continuo de estrategia no es lo mismo que tener una estrategia distinta para varias empresas de la cartera. Es lo que hace Pepe, mi amigo el broker jubilado. Pero eso no desgasta. Cuando compra algo ya sabe lo que va a hacer con ello y el plazo temporal de la inversión. 

Parece como si el largo plazo se nos quedara pequeño y nos "quemara" no hacer nada. Y eso no puede ser así. Pero para hablar de lo que significa realmente el largo plazo, tenemos una interesantísima Parte II que publicaré la semana que viene.

Feliz SICAV a todos, digo, fin de semana...¡En qué estaría yo pensando!...

Un abrazo

Julio

jueves, 24 de noviembre de 2016

La avaricia rompe el saco

En esta entrada introduciré un tema que está ahí, pero del que a ninguno nos apetece hablar. Voy a tratar de instintos muy básicos, casi de supervivencia, que tiene todo ser humano. Nadie está libre de querer más y más. Es la famosa avaricia. Pero al sentir su zarpa, como he puesto en otras entradas, debemos ponernos a buen recaudo.

Hace poco, en una ciudad europea, se me agacha un individuo al lado cuando estaba en la acera esperando a mi pareja, y me dice si es mío un pedazo de anillo de oro tipo alianza (pero el doble de grueso) que aparentemente estaba tirado en el suelo. Cuando le digo que no, no una, sino varias veces seguidas, parece que insiste en que me lo quede ya que el anillaco estaba en el suelo, a mis pies, y era yo la persona más cercana al mismo. En ese momento siento el zarpazo de la avaricia y es precisamente mi desconfianza ante esa tentación la que me hace decir firmemente en inglés que no es mío y que me deje en paz. El hombre se va con el anillo, pero no contento sino totalmente desconcertado...Creo que me libré de una buena si llego a decir que sí. A lo mejor termino en un calabozo, en una trifulca o pagándole una indemnización a su legítimo dueño. Luego reflexioné y recuerdo ver a sus compinches, en plan trileros. Lo cuento también por si os ocurre algo parecido.

Hay que aprender a controlar ese instinto, pero no sólo como actitud general en la vida, sino también en nuestra operativa en Bolsa, que es de lo que trata la entrada. Y el título está bien puesto, ya que de lo que quiero hablar es de que tener una actitud avariciosa, ahora que parece que algunos valores concretos están remontando el vuelo, puede acarrearnos bastantes pérdidas y no-ganancias en el largo plazo. En fin, más que irme por las ramas voy a concretar...

Alguno de los valores de mi cartera han rozado semanas atrás casi el 50% de revalorización. Y otros les siguen con porcentajes entre el 30 y el 50%. Cuando ves esas cifras de posibles ganancias latentes que se podrían materializar con una simple rotación de cartera, entonces la avaricia hace su aparición y se siente su cálido aliento que nos pide más y más, aunque haya que romper la estrategia.

Y, señoras y señores, es la estrategia la que siempre nos protege de males mayores, de desgracias no previstas y, sobre todo, de nosotros mismos. Porque somos nuestro principal y mayor enemigo...

Por supuesto, en mi estrategia está prevista la rotación de activos cuando se alcanzan muy altas revalorizaciones: 100% para las acciones USA y UK y 75% para las de la bolsa española. Pero la tentación "vive arriba", en nuestra azotea, y cada vez que algo destaca revalorizándose ahí está con la matraca de rotar cartera...

Vender antes de tiempo, comprar gangas a precio de derribo (OHL, POP, etc), volver a vender después de una mínima revalorización, entrar en pérdidas, promediar a la baja repetidas veces, en un sólo valor, mientras cavamos nuestra propia fosa, comprar y vender impulsivamente, una y otra vez... Estas son las manifestaciones de la avaricia. No pasa nada por sentirlas o de vez en cuando seguir sus dictados, siempre que seamos conscientes de ello y no perdamos nuestro norte ni nuestro rumbo.

Es llamativo que, en Bolsa, el dinero no se gana "avariciosamente", sino con la cabeza fría y decisiones racionales...¡Qué curioso! En fin, paradojas que tiene la vida...

Os deseo un buen y lluvioso fin de semana...Para los que estamos invertidos en eléctricas con mucha producción de hidroelectricidad, la lluvia es oro, lo mismo que para el campo...

Un abrazo

Julio