viernes, 30 de enero de 2015

Independencia financiera y bolsa (parte I)

Leo en muchos blogs y foros cómo es posible la independencia financiera invirtiendo en bolsa todos tus ahorros y dejando que actúe el interés compuesto. Este hecho, que está constatado por varios de los que escriben en esos foros ya que ellos mismos la han alcanzado, me parece totalmente admirable y digno de ser tenido en cuenta. Son personas que llevan muchos años dentro de la bolsa, algunos desde los años 80, cuando no había ninguna multinacional española y sí muchos monopolios estatales, y lo que más exportábamos eran chupa-chups. Pillaron la época dorada de las privatizaciones, de grandes OPVs y de la expansión internacional de nuestras empresas. Hoy día la situación ha cambiado, y aunque también en aquella época había riesgos (algunos de los cuales, como el "ruido de sables" y la involución del sistema político hoy nos hacen sonreir y nos parecen batallas contadas por nuestros abuelos), los desafíos actuales son muy distintos y hay que prepararse para enfrentarlos de diferente forma.
Aunque respeto profundamente a aquellas personas que están dispuestas a llevar una vida de austeridad y sacrificio para maximizar su ahorro y alcanzar antes su soñada independencia financiera, yo no comparto ese planteamiento. El marcarse unos plazos y objetivos está bien, pero acercarse a ellos puede animar lo mismo que el alejarse puede desanimar. Yo creo también en el ahorro, pero no en la austeridad ni en el sacrificio por esa meta. Lo que pretendo es maximizar el rendimiento de mis activos para vivir mejor en el momento presente y, si Dios quiere, en los tiempos futuros. No es una actitud de "carpe diem" y de viva el consumismo, pero tampoco la de la hormiguita que sólo trabaja y trabaja pensando en "jubilarse" cuanto antes.
Hoy día son muchos los riesgos en el tiempo que pueden tener nuestras inversiones en bolsa. Pero uno de los más importantes, y que no siempre se tiene en cuenta, son los cambios normativos y legislativos. Por ejemplo, en el panorama español, está encima de la mesa que si gana el populismo, y para favorecer el consumo, desaparecerá la doble escala del IRPF de rendimientos del trabajo e inversión, por lo que todo lo obtenido por dividendos o compraventa de acciones tributará al tipo marginal de nuestro IRPF. Eso significaría, en la mayoría de las ocasiones, el pagar un 50%, 60%, 70%, 80%, etc. más de impuestos. Y que lo que obtengamos por dividendos se vea considerablemente disminuido. Pueden gravar los scrip en el mismo momento en el que se reciben, lo mismo que se va a gravar la venta de derechos en el mismo año que se produzca a partir de 2017. Y de la eliminación de la execión de los primeros 1500 EUR de dividendos mejor ni hablar...Todos estos cambios pueden mandar al traste nuestras previsiones y hacer que la independencia financiera, para el que se la haya puesto como objetivo, se aleje en el tiempo...
Los cambios normativos, que dependen de la voluntad política de nuestros gobernantes, son impredecibles y pueden tener consecuencias nefastas para nuestras inversiones. Y en la bolsa, por muy variadas que sean nuestras empresas y diversificadas, todo el dinero que recibimos pasa por el mismo "cuello de botella": la venta de acciones y los dividendos. Son muy fáciles de gravar y, además, afectan a un sector relativamente pequeño de la población, por lo que son pocos los votos en juego. No es lo mismo aumentar los impuestos a los depósitos que a los inversores en bolsa, por el número de afectados. 
Y ¿qué es lo que podemos hacer? Pues, de nuevo, diversificar. Y, para cubrir esta eventualidad, habrá que diversificar en el tipo de activo. Pero eso lo veremos en el siguiente post...

martes, 27 de enero de 2015

Cubrir los riesgos

Desde que estoy en esto de la bolsa, me puse una condición a mí mismo: que nunca mis inversiones me quitaran el sueño, por mucho riesgo que tuviesen. Y así lo he practicado siempre, en épocas de subidas y de bajadas. Curiosamente, donde se suele perder más dinero es en tiempos de subidas, como ahora. Compramos caro y luego es muy difícil salirse sin pérdidas. En épocas de bajadas, aunque luego las acciones sigan cayendo, solemos comprar barato y tenemos más margen de seguridad. Por eso estos días de fuertes subidas es importante mantener la calma. No precipitarse con las compras. Podemos arruinar en una semana lo sembrado en un par de años.
En estos tiempos, sólo se consigue estar tranquilo teniendo una cartera lo suficientemente diversificada, con varias monedas en juego, con varios continentes y zonas del globo en acción. Quien sólo tenga bolsa española, pues ya sabe, cualquier cambio o suceso en la "piel de toro" tendrá un efecto amplificado en su cartera. Quien sólo tenga acciones de países en la eurozona, pues a temblar con la tormenta de deuda griega, si se produce. En cambio, si estás presente en la bolsa española, europea, norteamericana, de los BRICs, etc., a la vez, estás cubierto si hay malas noticias en una parte del globo porque permanece o aumenta la rentabilidad de los activos del resto. Además, son polos económicos no del todo sincronizados (pero sí relacionados). Si Europa cojea, pues quizá en USA se estén batiendo records de beneficios empresariales, suben los dividendos y por tanto nuestro YOC también subirá. Puede pasar lo mismo con los BRICs y otros países en vías de desarrollo. Lo dicho, están todos conectados pero no necesariamente sincronizados. Por tanto, diversificar geográficamente es una condición necesaria, pero no suficiente, para cubrir riesgos. 
La otra condición es la diversificación temporal. Incluso si estuviera formando cartera en estos meses, ni de broma haría todas las compras ahora. Esperaría hasta final de año para hacer otra parte de la inversión. No es bueno completar las posiciones rápidamente. Yo aconsejo hacerlo en dos o tres veces y siempre con diversificación temporal. Seguro que así no compramos cuando están más baratas, pero tampoco cuando están más caras.
Cubrir los riesgos es cuestión de perderle miedo a las bolsas extranjeras. Y de tener paciencia en comprar. Donde no hay que tenerla es en vender. Si vemos algo que no funciona, a vender sin demora. Ahí esperar no sirve de nada, suele empeorar las cosas. Si por el YOC algo va mal y es difícil que en un plazo breve vaya bien...pues a rotar cartera cuanto antes para no perder coste de oportunidad.
Por eso, lo que pasa estos días y lo que puede pasar en unas semanas en Grecia me da igual, financieramente hablando. Incluso me atrevo a comentar que a río revuelto...ganancia de pescadores. Y yo soy pescador, financieramente hablando, claro...      

sábado, 24 de enero de 2015

Yield on cost (YOC)

Aunque pudiera parecer así, no me he propuesto hacer de esta entrada una discusión académica sobre el concepto de YOC. Ya me disculparán los lectores que esperen una disquisición de este tipo. A mí me gustaría hablar del YOC como auténtico termómetro de nuestras inversiones en bolsa. 
Si realmente se practica el B&H, nunca venderemos nuestros activos, salvo que tengamos una necesidad perentoria o que haya bajado considerablemente el YOC y no veamos que éste se pueda recuperar. El valor de mercado de nuestras acciones no nos debe preocupar, ni debemos sacar precipitadas conclusiones del mismo. Yo lo practico desde hace muchos años y dormí muy tranquilo en las bajadas de 2012. Las grandes empresas no se hunden. Su valor permanece aunque su precio baje. 
Lo que pasa es que a veces tenemos "corazón de trader". Eso significa que en el fondo le damos mucha importancia a la revalorización en precio que llevan nuestras acciones. Puede ser que nos hayamos visto obligados a practicar el B&H de manera obligada con un valor, por habernos encontrado "pillados" por el mismo. O puede ser que realmente nos guste la "inversión value" y que en el fondo es la que estemos realizando. Todo esto es legítimo, cada uno hace con su dinero lo que quiere.
Si practicamos auténtico B&H como filosofía de inversión, lo único que nos debe preocupar es la marcha de la empresa y si ésta va a ser capaz de pagarnos su dividendo a largo plazo. Por eso, hasta ayer, estaba muy preocupado con Telefónica. No me salían las cuentas. Veremos lo que hace con la venta de O2 en Reino Unido. Es una buena inyección de capital que deberán manejar con prudencia. A mí me gustaría que redujeran deuda. Estaremos vigilantes. Telefónica esta perfectamente implantada en sus tres mercados principales, creo que ha seguido el camino correcto mediante la integración de servicios y tiene un gran futuro por delante con la comunicación entre objetos. Pero le cuesta pagar su dividendo actual. Ya veremos en los próximos años... 
Una manera de aumentar el YOC medio de nuestra cartera es invertir en acciones que, año tras año, suban el dividendo, como los aristócratas del dividendo norteamericanos. Allí sí que cuidan bien al inversor minoritario. Poco a poco suben su dividendo por encima de la inflación y, en muchos casos, recompran acciones, además. Qué diferente de lo que hacen muchas empresas de la bolsa española, que acuden al scrip de manera indiscriminada. Además, suelen ser empresas grandes, multinacionales, con presencia en muchos mercados. Tienen un "payout" bajo, por lo que hay bastante margen de seguridad. Sus incrementos de dividendo son pequeños pero constantes. Aquí lo único parecido es INDITEX.
Otra manera de aumentar el YOC de nuestra cartera es comprar empresas cíclicas que estén en horas bajas. Esto es, que hayan reducido su dividendo por el final de su ciclo económico expansivo. Suelen estar, además, baratas en precio. En el futuro, cuando mejore su actividad económica, suelen aumentar su dividendo. Pero aquí es clave el comprarlas en horas bajas. En practicar verdadera inversión contrarian. Es muy duro comprar algo cuando el mercado va en la dirección contraria. Pero muy rentable... Es el caso, en los tiempos actuales, de todas las que tienen que ver con las materias primas.
No nos obsesionemos con la revalorización de la cartera. Aprovechemos ese tiempo que perdemos mirando el broker una y otra vez en leer directamente los informes trimestrales y anuales de nuestras empresas. No todo es indescifrable. Y seguro que nos podemos llevar alguna que otra sorpresa...  

miércoles, 21 de enero de 2015

La importancia de la formación

Uno de los riesgos más importantes para nuestras inversiones en bolsa somos nosotros mismos. Siempre existe la posibilidad de que tomemos decisiones erróneas por precipitación, falta de reflexión y de estudio. Otro de los enemigos imponentes que llevamos dentro es la soberbia "financiera". Básicamente consiste en pensar que todo lo que hacemos está bien, que el tiempo nos dará la razón y que los demás se equivocan.
Una de las mejores maneras de combatir esa soberbia "financiera" es con el estudio y la reflexión. El darnos cuenta de que sabemos muy poco, que nos queda mucho por aprender y que los que genios en esto de la inversión se equivocan pero siempre recomienzan y aprenden de sus errores.
Hace poco leí dos cosas de Warren Buffett que me han dado motivos para la reflexión: que siempre está leyendo y estudiando sobre inversiones y bolsa y que hace poco anunció que con Tesco se equivocó. Reconocer los errores delante de todos sus inversores le honra. A veces esto nos cuesta hacerlo incluso a nosotros mismos. Nos empecinamos en una inversión, ciegos, sin ver que lo que hay que hacer es asumir pérdidas, pasar página y recomenzar de nuevo.
Hace años la información y formación financiera era muy inaccesible. Había que hacer algún curso, leerse los pocos manuales que había traducidos del inglés y "escuchar a los que saben". Hoy hay miles, millones de blogs y páginas web que nos pueden dar esa información, que pueden servir para adquirir cultura financiera. El concepto de "libro" esta evolucionando y ya los formatos digitales conviven con él sin problemas e incluso lo están sustituyendo. Leer artículos y blogs por Internet nos puede dar una buena formación, siempre que, al igual que los libros, los seleccionemos con mucho cuidado.
El estar siempre dispuestos a aprender, a ser flexibles y variar nuestros esquemas según evolucionen los acontecimientos nos mantendrá "jóvenes" en bolsa, actualizados y dispuestos a coger lo bueno de lo que vemos por ahí y a dejar de lado los aspectos negativos que de vez en cuando aparecen.
Hay que APRENDER, APRENDER Y APRENDER. La formación no acaba nunca y según sepamos más, nos iremos dando cuenta de lo ignorantes que somos y cuánto nos queda por conocer. Así seremos menos manipulables por el poder, menos impresionables por lo que nos cuentan algunos periodistas económicos y estaremos dispuestos a dar buenos consejos a los que nos los pidan. Aunque hoy por hoy, en temas finacieros, muchos españoles funcionamos con cuatro ideas que hemos visto en televisión o leído en alguna revista. Con esos cuatro clichés nos creemos siempre en posesión de la verdad y nos es casi imposible reconocer nuestros errores. Nos cuesta mucho argumentar nuestras opiniones (sólo hay que ver 5 minutos un debate televisivo) y nos creemos que el "me gusta/no me gusta" es la medida de la realidad. Las opiniones son irrelevantes si no van acompañadas de argumentos, de datos, de hechos. Soy el primero que se aplica ésto a sí mismo...

lunes, 19 de enero de 2015

Un ejemplo a seguir

Estos días copan las portadas de la prensa económica inversiones "estrella": George Soros por su entrada en Santander, Corporación Financiera Alba y Ferrovial por ser del núcleo de la futura privatización de Aena. Parece que nos los quieren presentar como modelos a seguir por parte de los minoristas, esos cientos de miles de inversores anónimos que somos los que realmente aportamos el capital. No interesa hablar de casos exitosos de inversión si no sirven para que les sigamos unos cuantos miles de nosotros allá donde mandan los dictados del poder económico y financiero. Si alguien cree que estoy exagerando, que repase las hemerotecas con la primera salida de Bankia a bolsa. Casi se nos empujaba a comprar acciones. Era una "cuestión de estado". Un amigo casi me llamó troglodita financiero por no acudir a la salida de Bankia o a la ampliación del Popular. "Vas a dejar de ganar un montón de dinero", me dijo. "Todo el mundo las está comprando". Ni que decir tiene que no compré. Y los resultados están ahí. Creo que no merece la pena ni comentarlos. 
Que nadie dude de que hay un interés por "dirigirnos" indirectamente a aquellas inversiones que interesan al poder y a las grandes empresas. Para ello se sirven, sobre todo, de periodistas económicos  afines y de multitud de nuevos blogs que proliferan al amparo del poder. Menos mal que también hay miles de blogs independientes que decimos lo que nos da la gana. Aquí me gustaría citar al compañero de "Quietinvestment" y su "guerra financiera asimétrica". Gran serie de escritos que muestran claramente como esta es una lucha de David contra Goliat. 
Leo con cierto estupor como hay pequeños inversores anónimos que se dejan contagiar de estas modas pasajeras y, casi siempre por ignorancia, se convierten en "voceros" del poder: que la banca está tocada, que necesita de continuas inyecciones de capital y lógicamente nos reduce el dividendo...Pues nada, hay miles que se ofrecen voluntarios para poner sus ahorros a disposición de la noble tarea de sostener un sistema bancario herido y casi muerto. Una muestra de ello son los cientos de scrip que la banca realiza para inyectarse capital en vena. Y nosotros como incautos nos quedamos con las acciones, aún a sabiendas que los que dirigen el banco prefieren el dinero constante y sonante...Que hay que pagar verdadero dividendo en efectivo...Pues nada, el primer banco de este país hace una ampliación previa por si las moscas...Y nosotros encima estamos deseosos de comprar esas acciones en cuanto salgan al mercado. Pero de esto ya hablaremos más detenidamente en próximos post. 
Soy optimista. Siempre lo he sido y lo seré. Es algo innato. Por eso, cuando más despropósitos veo en mi entorno, más señales para el optimismo y la confianza busco y rebusco. Entre los colegas. En Internet. Entre inversores de prestigio nacionales y extranjeros que sigan nuestra filosofía de inversión. Y los encuentro. Vaya si los hay. Pero apenas se merecen artículos en la prensa económica. No sea que cunda el ejemplo y muchos les sigan y no lleven su dinero donde interesa. Pero están ahí. Dándonos un ejemplo de vida. De lo que podemos hacer si somos libres. 
Hoy quiero rendir un homenaje en este post a AMANCIO ORTEGA. Fundador de Inditex cuando ser un emprendedor en España era de locos. Gran inversor inmobiliario cuando ya no interesa que nadie compre pisos "al contado" en este país, excepto si son de la SAREB. Pues sí, Amancio Ortega como ejemplo de inversión contrarian. De tesón y confianza en uno mismo. De crear desde cero una verdadera empresa multinacional que no ha necesitado de influencias políticas ni de compras manipuladas para su expansión. 
Y como Amancio Ortega hay miles de inversores ejemplares. Muchos anónimos como tú y como yo. Que estamos creando riqueza apostando por lo que nadie apuesta. Que confiamos en el futuro, que está sólo en nuestras manos si actuamos con inteligencia, humildad y, sobre todo, paciencia. 
Un saludo cordial para todos los que leen este blog. Espero vuestros comentarios para ayudarme a ser mejor. Cuento con vosotros...

domingo, 18 de enero de 2015

Un tiempo nuevo

Soy fiel seguidor de los múltiples blogs y foros de bolsa que proliferan en los últimos tiempos en español. En todos ellos he encontrado excelentes análisis fundamentales y técnicos de empresas españolas y extranjeras. Todos aportan cantidad de información objetiva de empresas, análisis de sus balances, suelos en bolsa, etc. A partir de ahí suelen aconsejar un precio de entrada para intentar mejorar el timing personal de cada uno. 
Esto está genial y es imprescindible. Pero echo en falta análisis económicos más profundos, que relacionen la situación económica actual con la bolsa y con la situación económica futura. Esta es la discusión más difícil ya que no suele basarse en datos objetivos, sino en indicios y especulaciones. No tengo bola de cristal, con toda humildad lo digo, pero éste es el objeto de este blog: especular e intentar deducir cómo va a ser el futuro en bolsa a partir del presente. 
Leo una y otra vez que, a largo plazo, la bolsa es la inversión más segura de cara al futuro. Y no les falta razón a los que dicen esto. Pero lo es, en general, entendiendo la bolsa como bolsa mundial, y no focalizándolo en ningún país concreto. Si a muchos inversores griegos en la bolsa griega les dicen hace 20 años lo que iba a pasar en su país, hubieran diversificado a otras bolsas mundiales. Pues es un hecho que, en España, nos encontramos en un tiempo nuevo, y que no se puede pensar en el futuro sólo mirando el pasado. Cuando leo en los blogs algunos precios de entrada, tengo la impresión de que lo hacen, bienintencionadamente, mirando la evolución pasada de las acciones de la empresa, de sus PER, de sus BPAs. Y creo que hacer eso en 2015 es un error, por lo menos en la bolsa española. 
Desde la burbuja inmobiliaria, y mientras no se hagan reformas de calado, la economía española está tocada. Atrás quedaron los años de expansión y de internacionalización de muchas de las empresas del IBEX, hoy verdaderas transnacionales que operan y cotizan en varios mercados. Pero son gigantes con pies de barro, salvo excepciones. Una de sus flaquezas es tener, precisamente, su sede en España y ser españolas. Los inversores extranjeros manejan informes fidedignos y muy bien contrastados sobre el retroceso de las clases medias españolas, el despilfarro autonómico, la corrupción generalizada, las ineficiencias de la Administración o la degradación institucional que padecemos. Esto es nuevo en los últimos 30 años. Y la bolsa no va a reaccionar igual. Los que creen que llegaremos a 16.000 puntos en el IBEX otra vez, pienso que sueñan o que han analizado muy poco la situación económica actual. Sólo con mirar las curvas históricas de precios de las acciones no basta. 
Por eso, al ver los precios de entrada que se aconsejan en estos blogs, soy muy exceptico. Debo serlo porque se trata de mi dinero. Hace poco leí en uno que el autor se conformaba con un YOC en Santander de 3,45%. No está mal para tal y como están los depósitos hoy día. Pero invertir en bolsa, con el riesgo que supone, para tener esas rentabilidades de media, me parece un despropósito. Quedaba mejor reconocer el error y rotar cartera, pero eso es algo de lo que se lee poco en Internet, reconocer los propios errores. Y es parte imprescindible de este juego. No se puede aguantar en bolsa sin estar siempre aprendiendo y sin la humildad suficiente para reconocer equivocaciones, rotar cartera y recomenzar de nuevo. Con el B&H no perderemos dinero de manera inmediata, como con el trading, ya que no vendemos acciones. Lo que pasa es que nuestros YOC irán cayendo según se acumulen nuestros errores. Ahí es donde echo en falta transparencia clara en esas carteras que se exponen en Internet. Mostrar el YOC me parece más representativo que decir una y otra vez la rentabilidad acumulada que llevamos. Dar este dato es sencillo en épocas de subidas de la bolsa. Ya veremos en las bajadas...
Quizá me veáis muy crítico, pero esa es la función de este blog, ser ese pepito grillo que se instale en nuestras conciencias bursátiles y que nos haga plantearnos, una y otra vez, si estamos haciendo lo correcto...

viernes, 16 de enero de 2015

Santander: atando cabos

Según va pasando el tiempo, uno coge distancia de los acontecimientos y los puede ir viendo con cierta perspectiva. Un ejemplo es lo acaecido con el Santander la semana pasada. Las decisiones tomadas por su cúpula directiva pueden desilusionar a muchos, pero no sorprender. Por eso creo que es importante hacer una reflexión, para que no nos vuelva a pasar algo semejante. 
Vamos primero a tener en cuenta varios sucesos que se han conocido esta semana. Quizá el que más ha salido en la prensa ha sido la entrada de George Soros con 500 millones en el Santander. Soros es conocido por ser un especulador más que por ser un inversor a largo plazo. Creo que su entrada es circunstancial y no le veo con vocación de permanencia. Seguro que no coge "papelitos" en los scrip que se avecinan. ¿Y qué consecuencias puede tener esto? Pues que irá inundando el mercado de papel poco a poco, según vaya subiendo la acción del Santander. Esto es una suposición quizá un tanto atrevida por mi parte, pero quizá más realista que los que sueñan con volver a ver el Santander a 7 euros. La cotización del banco va a estar lateral o bajista por mucho mucho tiempo, me temo...
Otro dato al que le concedo gran importancia es al discurso de la presidenta en relación a estos hechos. La precipitación y la urgencia fueron las notas dominantes. Para mí es significativo que se equivocara diciendo que al minoritario le era fiscalmente más interesante recibir el dividendo en efectivo en vez de en acciones, cuando es justo lo contrario. Los accionistas minoritarios le importan poco. Lo suyo son los Soros y compañía. Si su padre levantara la cabeza...
Y el dato más importante sobre el que tienen que reflexionar los que posean acciones del Santander (yo no tengo, ya sabéis, ni bancos ni aseguradoras) es sobre la poca transparencia del banco sobre por qué ha hecho la ampliación. No va a haber compra. Y lo de para crecer rápido suena a frase hecha para tranquilizar a incautos. Santander tenía uno o varios pufos en su balance, y además urgentes de solucionar. No le bastaba con las ampliaciones paulatinas de los scrip. Lo de estar preparados para Basilea III "full loaded" no se lo creen ni ellos ya que quedan por lo menos tres años. ¿A qué tanta prisa y urgencia? ¿Por qué estos modos que atropellan al pequeño inversor? Es un riesgo muy alto permanecer en una empresa con estos problemas de transparencia, y que trata al minoritario tan mal. No creo que Santander sea un caso "Enron" pero va dejando claro que no es una empresa apta para el B&H, en mi opinión.
¿Y que hacer entonces si llevamos SAN en nuestras carteras? Pues si la rentabilidad por el dividendo en efectivo es interesante porque la compramos muy barata, se puede dejar. Pero yo la rotaría antes de que empiece la movida de la deuda pública. Y si la compramos alta, pues aceptar cuanto antes que nos equivocamos, dejar de soñar con subidas quiméricas, aceptar los hechos y salir con las mínimas minusvalías posibles. Cuanto más tiempo tardemos en tomar esta decisión, más dinero perderemos. Y me duele pensar que un fracaso relativo con SAN, para muchos que se inician con el B&H, va a ser difícil de asimilar. Con cosas así se aprende mucho, se madura en bolsa, se pierde la inocencia, y se está preparado para realizar más y mejores inversiones. Hay vida después de Santander, no lo dudéis...